¿TOMAMOS UN CAFÉ JUNTOS?

Un lugar para encontrarnos...

domingo, 1 de abril de 2012

Nada en la nevera

La nevera vacía. ¿Era esto, J? No lo recuerdo pero me he reído tanto!!
En efecto, la nevera está vacía ¿y?. Habrá tiempo de llenarla aunque estemos en crisis. Ya pero y eso, ¿qué más da? Sí, sí, es ciero que estamos en crisis, en una profunda pero aunque nos han bajado el sueldo, somos unos cuantos que seguimos haciendo lo de siempre. Nos permitimos algún que otro capricho, no más que hace un par de años pero caprichos al fin y al cabo. Hasta ahora no hemos dejado de comer aunque la nevera esté temblando. Eso no es por la crisis!! La mía al menos lo está porque no he ido a hacer la compra. No me parece importante. Mañana es posible pasar por el supermercado y llenar las bolsas. Hoy hemos llenado la tripa con un cocido espectacular. Cómo me gusta! Y lo importante es que hemos estado todos juntos. Un Domingo de Ramos completito y eso que me he ahorrado la procesión!
Volviendo a los caprichos, ahora nos ha dado por ponernos uñas de porcelana, la última moda para tener las manos rebosando glamour. Sí, sí, ha resultado ser la solución perfecta para unas cuantas. La verdad es que estamos encantadas! Y se va corriendo la voz y muchas nos miran las manos. Es de risa. Claro que es algo innecesario pero eso nos hace sentirnos muy bien con nosotras mismas.
¿Qué más? Pues una salidita nocturna de vez en cuando con unos buenos amigos y un gyntónic es otra de las cosas que nos permitimos aunque estemos en crisis. No se puede hacer demasiado a menudo porque el bolsillo se queda temblando. Bueno pero hay que cuidar la economía doméstica!
Y ahora pienso: ¿de qué están hechas las paredes de estas casas modernas? Estoy oyendo toda la conversación de mis vecinos. Hablan en un tono normal pero se escucha todo perfectamente. No hay intimidad. Es alucinante!!
Sigue sin haber nada en la nevera...

martes, 13 de marzo de 2012

Mil y una noches!!

Tengo un montón de planes. Desde aprender a hacer una tarta de chocolate a visitar Argentina, pasando por hacer una ruta de vinos por el norte español. Hacerme una trenza, comer ancas de rana, dormir una noche en la playa y conocer a Jesús Calleja. Soñar con Hugh Jackman, tomar café con el príncipe de Blancanieves, cantar bajo la lluvia y ver Casablanca. Reir a carcajada limpia viendo un streptease, intentarlo yo y tomar una copa de champange después. Seguir escribiendo, vivir la experiencia de que me toque una lotería millonaria y no sufrir tanto con los cambios. No llorar demasiado, besar siempre al mismo hombre y tener hijos.
No está nada mal. Mil y una noche seguidas de mil y una más y así hasta el infinito. Una oportunidad diaria para seguir adelante. Y si le añadimos una pizca de suerte, de la buena, el éxito está asegurado.

lunes, 5 de marzo de 2012

Un Milagro!

Hoy voy a soñar con un milagro.
Necesitamos un milagro. Necesitamos la fe necesaria para creer que los milagros existen, que no se nos olvide.
Nada de porques ni de cómos. Eso no importa ahora. Da igual. Trato de no juzgar el momento pero es inevitable, demasiados años tendiendo a eso, el puñetero juicio que no hace fácil aceptar ciertas situaciones.  Podría no ser difícil, eso desearía. Ojalá me hubieran enseñado a aceptar las experiencias tal como pasan, sin más. Ojalá hubiera aprendido yo, aunque fuera de adulta. Ojalá tantas cosas...
Hoy todos esos problemas que atacan mi día a día no se dónde están. Todo está en blanco. Ante la enfermedad y la muerte todo lo demás queda en un segundo plano, muy lejano, nimio, absurdo, estúpido...
No se cómo se enfrenta esto. Sólo puedo acompañar, escuchar, estar...
Se impone el pánico. Pensamos en castigos, injusticias, putadas... Tratamos de entender... Y sólo hemos de aceptar...
Las lágrimas se apoderan de nuestros ojos y un nudo en la garganta nos obliga a respirar con dificultad. Una nebulosa empaña nuestra mirada y la vida se nos presenta a cámara lenta.
Estoy al lado de mis amigos que sufren.
Sólo puedo tener fe y esperanza. Sólo puedo soñar con un milagro.


miércoles, 1 de febrero de 2012

Descubriendo Nunca Jamás...

Sigo soñando.
Me he levantado con un sol espléndido. La terraza se ha convertido en un lugar de paz. Me llena de energía, recargo las pilas. No hace frío y se está de maravilla. Me ayuda a sentir que todo está bien, todo es como tiene que ser, mi realidad. Las hormonas se han serenado y la espalda y el cuello me dan una tregua. Hoy hasta tengo paciencia, aunque todavía es pronto y eso puede cambiar. Aún así, me siento bien.
Nunca Jamás, el mundo donde los sueños se hacen realidad, donde todo es fácil, alegre y divertido, un reducto donde podemos ser quienes somos, tener lo que deseamos, recordar nuestras ilusiones y llevarlas a la práctica. Ahí quiero vivir todo el tiempo. Siempre dinámica, con la vista puesta en el horizonte, sin perderlo de vista en el camino, donde los minutos no se te suben a la chepa para cargarte sino que te acompañan sumando experiencias. Es cuestión de actitud eso es verdad.
Una parte de ese lugar es el café. Su sabor e intensidad me conectan con la energía. Lo que más me gusta de él es lo que representa en mi vida. Es un rato para escucharme mientras lo saboreo, para sentir el sol en la cara mientras calienta, para escuchar a un amigo mientras me cuenta, para hablar de mis cosas cuando vivo; es la excusa perfecta para reunirse y compartir, para abrir la mente a nuevas posibilidades, para intercambiar pensamientos. No importa mucho el lugar, siempre me gusta.
Nunca Jamás también es el trabajo, la tarea y el emplazamiento. Adoro lo que hago, me llena, me motiva, me enseña, me pone a prueba, me sorprende, me hace feliz. Y eso me lleva a mi casa, templo de calma y paz, mi lugar, mi sentirme a salvo, mi escondite, mi protección.
Nuevo día, nuevo mes. Empieza bien y eso es un juicio que hago, bien. Sigo soñando...

lunes, 16 de enero de 2012

Dónde irán??

Conozco una canción que me hace pensar. Muchas canciones lo hacen. Esta tiene guasa. Dónde irán los besos que guardamos, que no damos?? Y los abrazos y las cosas que no decimos, qué pasa con ellos? No tengo ni idea. Quizá nos perdamos cosas por las razones equivocadas. A veces no hago algo pensando que la otra persona se sentirá incómoda o que no se entenderá o que no lo aprobaría ni yo misma. Y ahí me quedo con las ganas. Es posible que fuera interesante cambiar un beso por un tortazo. jajaja. Eso seguro que duele. Pero tendría ese beso. jajaja. Claro que pienso en eso. Qué pasaría si lo hiciera? Barajo varias opciones. El guantazo no ocurriría pero algún insulto caería fijo. No lo haré, por muchas ganas que tenga. Y me quedaré con las ganas. Cheeeee!!!! Un hombre en concreto no se me va de la cabeza. Le envuelve un halo increíble que consigo ver en muy pocas personas. He imaginado ese beso en múltiples ocasiones, siempre en situaciones imposibles. Cuando le tengo delante soy incapaz de pensar en esto, no vaya a ser que se note y sea entonces cuando ese beso se convierta en algo probable y posible. Horror!! Qué haría yo entonces? Aquí, mente en blanco. Y si me lo pierdo por no hacerlo? Mecachis!! Qué tortura! Gracias al universo que esto no pasa a toda hora, sólo algunas épocas. Ese halo le hace muy atractivo, ese genio me invita a pelear, esa cabeza me vuelve loca y esas manos consiguen paralizarme. No quiero mirarle a los ojos pero a veces lo hago. Es entonces cuando el corazón se dispara y mi cara es el espejo del alma. No soy dulce ni amigable ni simpática ni guapa ni siquiera una mujer. Nuevamente para que no se note nada. Y esto precisamente hace que se note porque marco la diferencia con él. Y lo sabe. Pero no dice nada. No es ni el momento ni el lugar. No es él. La bomba hormonal es atómica, difícil de controlar pero posible. Su olor, su voz, su forma de caminar, su mirada... es perfecto. Y no le besaré nunca. Y me quedaré con las ganas...

sábado, 14 de enero de 2012

Stand by

Averiguar las razones por las que ocurren ciertas cosas es una tarea improductiva. Emplear la energía en entender ciertos sucesos es un absurdo. Sin embargo, en ocasiones, nos sorprendemos haciendo esto una y otra vez. La mente es traicionera, el pensamiento un laberinto y la vida una caja de bombones.
No está pasando lo que creemos que está pasando; siempre pasa otra cosa. Hay cosas que no sabemos. También hay cosas que no hacemos y cosas que no decimos. ¿Dónde van estas cosas? Ni idea. Así que perdemos por partida doble, las que no hacemos ni decimos y las que no nos dicen ni hacen por y para nosotros. Umm, ¿seguro? Podría ser que todo esto no ocurriera por una razón pero ¿cuál? Quiero creer que con el tiempo, echando la vista atrás, las piezas completen el puzzle. De igual manera con las cosas que pasan y que no entendemos. Seguro que es por algo. Si esto no es así pues no me gustaría nada la vida. Prefiero que las cosas conecten en algún momento. Lo mismo para ciertas cosas que pasan, que hacemos o decimos. En fin...
Así que dejaré de pensar en que la vida parece estar parada...

jueves, 12 de enero de 2012

Vecinos

Hoy día libre. Innecesario madrugar. ¿Has visto qué hora es? Y ya he desayunado y me he arreglado y llevo media película de Polanski!!! La razón, el perro del vecino. Qué gracioso!! Hay que joderse. Yo no tengo animales porque vivo en un piso. Mi vecino los tiene porque tiene una terraza. Toda mi casa es una terraza gigante justo arriba. Lo combinamos con un patio de luz, paredes y cerramientos de papel y un poquito de mala educación y ahí lo tenemos. El perrito ladrando cuando se le antoja, ya sean las 6 de la mañana o las 3 de la tarde o las 12 de la noche. Da igual. El perrito es libre y ha de vivir y jugar! Y ladrar y correr y comer y cagar, por supuesto. Y no importa que el vecino tenga el suelo de madera y el perro pese 60 kilos y le den un bidón de 8 litros para que el pobre haga ejercicio. Da igual que yo viva debajo y que también tenga derecho a vivir y a jugar y a correr, etc. Y si me pongo tacones durante todo el día para ir por casa, aunque tenga el suelo de madera yo también y sabiendo que molesta soy mala vecina. Pero el de arriba no lo es porque tiene un animalito y claro, el perrito tiene que ser libre. Claro que yo no tengo vecinos abajo y nunca en mi vida me he puesto tacones para andar por casa. Ummm, me temo que aquí hay una pequeña diferencia entre él y yo. Mis papás me educaron muy bien. Creo que a él no. Y a las buenas no se soluciona nada. Y no llevamos un día ni dos. Y claro, tener al perrito dentro de su casa no es la solución. Él no quiere eso. Creo que no quiere oirlo. Y a mi me dice que tiene unos tapones para los oídos nuevecitos en su casa y que me los va a regalar. Qué buen vecino, si es que es un amor. Piensa en mi! Qué majo! Y me dice que a él le molestan los niños que tiene de vecinitos arriba suyo. Será lo mismo! Claro que cuando vienen niños a su casa de visita, grandecitos, vamos que de más de 10 añitos, y se juegan un partidito de fútbol con sus dos tiempos, el suelo de madera y el árbitro todos los domingos por la tarde a partir de las tres, no molestan, no, para nada! He comprado un abono, una bufanda y una bocina para subir a animar, ah, y la bolsa de palomitas para acompañar. Y olvidaba que el perrito tiene una mesa de 1,25 por 1,25 para subir, impulsarse y saltar! Es parte del programa de entrenamiento del coach, jajajajjajajajaja. He de agradecerle la oportunidad que me brinda para practicar la paciencia, me sienta fenomenal, la verdad. Menos mal que ahora he descubierto que al levantar las persianas y poner la música a todo lo que da el televisor el perrito se calma, y eso le va bien. Y también le daré las gracias porque no necesito despertador, me ahorro unas horas de sueño y aprovecho mucho más el día. Uy, si a las 6 de la mañana todavía es de noche! Pero eso no importa, así puedo ver la película de Polanski mucho más despejada después de dormir a pierna suelta durante 5 horitas. Si es que no puedo quejarme!!